Juan el Bautista – Capítulo 1: 6-9

El Evangelio según Juan es un libro de la Biblia, en el Nuevo Testamento, que narra la vida, la muerte y las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo.

Se le conoce como el Evangelio según San Juan, por supuesto, porque se reconoció desde su comienzo que el autor de este evangelio fue el propio Apóstol Juan, un hombre de Dios, quien fue primero discípulo de Juan el Bautista y que después dejo a su antiguo maestro para seguir los pasos de nuestro Señor Jesucristo, el Hijo Unigénito de Dios.

Al Apóstol San Juan también se le conoce como el “discípulo amado” del Señor, pues fue una de las personas más cercanas al Señor Jesucristo, y a quien el Señor escogió para revelar las profecías del fin del mundo.  Estas son entonces las revelaciones que el Apóstol Juan escribió en un libro conocido hoy como Apocalipsis o Revelaciones, el último libro de la Biblia.

Continuemos entonces con la lectura de la palabra de Dios, repasando, porque no, los primeros cinco versículos del capitulo uno.  Pero primero inclinemos nuestros rostros para pedir a Dios que sea Él realmente el que dirija la lectura y el estudio de su santa palabra.

Versículos 1-5:

(Repaso)

1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

En el versículo 1 se habla de dos personas: uno del Dios Padre y el otro del Verbo ¿Quién creen ustedes que es el Verbo?

El Verbo es Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre.

2 Este era en el principio con Dios.
3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella

En el versículo 4 se utilizan dos palabras claves para describir al Verbo, al Mesías.  ¿Cuales son estas dos palabras claves?  ¿A que se le compara a Jesús, el Cristo, para describir a su Persona?

Como analogía, se le compara al Señor Jesús con la Vida y la Luz.

¿Por qué creen ustedes que el Apóstol utiliza estas dos palabras para describir a la Persona de nuestro Señor Jesucristo? ¿Que significan estas dos frases?

Que Dios es vida, y vida es lo contrario a la muerte. Que Dios es vida y vive para siempre.  Por consiguiente, aquellos que mueren en Cristo vivirán eternamente y para siempre; aquellos que mueren sin Cristo, y sin el perdón de Dios, pasaran a un estado de eterna desesperación y sufrimiento, a un estado que en la Biblia se le conoce como la “segunda muerte”.

Con respecto a la analogía de la luz, con la luz se puede ver las cosas. Cuando los hombres hacen lo bueno, lo quieren hacer en la luz, para que todos los vean.  En cambio, cuando los hombres hacen algo malo, lo hacen en la oscuridad, para que no se vean las cosas malas que hacen.

Entonces todos estos versículos hablan sobre la naturaleza divina de nuestro Señor Jesucristo, su verdadera persona: El hecho indiscutible que Jesús es nada menos que el mismo Hijo del Dios Viviente, que preexistió desde antes de la fundación del mundo.  Aquí el Apóstol Juan menciona claramente que Jesús es Dios; se le compara con la Vida y la Luz; se habla acerca de la fundación del mundo; y también de que Jesús fue definitivamente antes del Mundo.

Estos primeros versículos constituyen no solo una introducción a este Evangelio en particular, sino son también una introducción al fundamento, a la doctrina esencial del Cristianismo.  Y si bien es cierto que en realidad toda la Biblia habla sobre la doctrina de verdad (incluyendo la divinidad de Jesús); en mi humilde opinión, quizás nadie lo hace mejor que el Apóstol San Juan, quien bajo una inspiración tan especial del Espíritu de Dios, escribe este Evangelio en griego (y estos versículos en particular) en un lenguaje casi poético, muy parecido a Colosenses 1: 15-20 y Filipenses 2:6-44.

Por otro lado, algunos creen que las primeras palabras del versículo 1 también pudieron haber procedido de un himno antiguo; de una canción poética que podría también haber empezado con la frase “En el Principio”, la cual es la misma frase que Moisés utiliza para marcar el comienzo de la Biblia: Génesis 1:1, “En el Principio…”.

El versículo tres denota que Cristo Jesús, como Hijo de Dios, Quien es a su vez Dios, creo todas las cosas: los cielos, la tierra, el mar, y todo lo que vemos y no vemos: “Todas las cosas por él [por Jesús] fueron hechas, y sin él [sin Jesús] nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” (v. 3).

Este versículo refuta indudablemente la tendencia arrianita del Siglo 4; la cual era una doctrina que enseñaba que Jesús fue creado por Dios de la nada. Aunque algunos de ellos quizás profesaban públicamente que Jesús era Dios, en realidad para ellos Jesús era algo así como un “dios inferior”, un dios de “segunda categoría”, o algo parecido. Pero la Biblia nos enseña claramente que Jesús es Dios, y que es uno con Dios Padre: Un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo, y Espíritu Santo (comparar 1 Timoteo 3:16).

El arrianismo no desapareció completamente, y en el día de hoy, iglesias tales como la llamada Iglesia de Jesucristo de los Últimos días o los Testigos de Jehová contienen todavía elementos arrianitas en sus doctrinas.

Continuemos ahora con los versículos 6, 7, 8 y 9.

Versículos 6-9: San Juan el Bautista

6 Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan
7 Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él.
8 No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz.
9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo

En el versículo 6 se habla por primera vez de un hombre llamado Juan.  Se menciona que fue enviado por Dios.  ¿Quien es este Juan?  ¿Es el mismo Juan quien escribió este libro o evangelio?

No.  Aquí en el versículo 6 se esta comenzando a hablar de Juan el Bautista, el cual es otro diferente a Juan, el que escribía este libro.  Como mencione anteriormente, el autor de este evangelio, Juan el Apóstol, fue primero discípulo de Juan el Bautista, al cual abandona para seguir los pasos de nuestro Señor Jesucristo.

En el versículo 9, ¿Por qué se dice que la luz alumbra a todo el hombre? ¿Por qué es necesario que la luz alumbre al hombre?

Es necesario que la luz, la luz de Cristo, alumbre primero a todo hombre para ver y conocer quien realmente el hombre es.

Como ustedes saben, nosotros los seres humanos venimos en muchas razas, formas y colores; y tenemos la tendencia de juzgar a los demás basados en las apariencias, a lo que vemos externamente.

Sin embargo, nosotros nunca podemos ver el verdadero interior de las personas.  Lo máximo que podemos tratar de hacer es aprender de cada uno sus obras pasadas, sus antecedentes históricos, para así de alguna manera poder predecir el comportamiento futuro del individuo.  Pero no crean que estoy hablando necesariamente del sistema legal o jurídico de este país, sino más bien estoy hablando de nosotros mismos.  Porque debemos reconocer que nosotros también muchas veces juzgamos a los demás de acuerdo a lo que sabemos de ellos, de sus obras pasadas.

Sin embargo, Dios si puede ver de verdad nuestro interior.

Entonces, quizás nosotros nunca podamos ver (a simple vista) el verdadero interior de las personas, pero Dios si puede.

Por eso, cuando el hombre sincero se arrepiente de sus pecados con todo su corazón; eso es algo que solo Dios lo puede ver.  Un arrepentimiento genuino y verdadero; eso es algo que solo Dios lo sabe.

Por eso nosotros podemos hacer obras malas, obras que quizás ni los hombres nos perdonen — obras tan malas que quizás ni aun los hermanos de la iglesia nos perdonen — allí es cuando nosotros debemos de acordarnos de que Dios si nos puede perdonar.  Dios si sabe lo que hay en nuestros corazones.  Dios si puede alumbrar nuestro interior, y perdonarnos, y cambiarnos, y hacer de nosotros nuevas criaturas (2 Corintios 5:17).

Por otro lado, los hombres casi siempre nos van a juzgar por nuestras apariencias, por lo que ven externamente.  Por ejemplo, alguien por allí puede pensar que solo porque yo soy hispano o latino, esta persona ya sabe bastante de mí.  Esto se debe a que mucha gente tiene ideas preconcebidas sobre nosotros, sobre los hispanos, que somos así y o que somos asa.  Y como decía hace un rato, quizás otras personas van a tratar de ver un poquito más allá de nuestras apariencias, y van a tratar de juzgarnos de acuerdo a nuestras acciones pasadas, ya sean buenas o malas.  Pero solo Dios es el que puede juzgarnos por lo que realmente somos ahora.  No por lo que fuimos en el pasado, sino por lo que somos ahora, en estos momentos.

Dios es el único que puede realmente iluminar nuestros corazones.

Así vemos que quizás muchos de nosotros, si hemos hecho cosas incorrectas en el pasado — y todos los hemos hecho, y realmente esto no lo digo porque estamos en la cárcel, el mensaje es el mismo dentro y fuera de la cárcel — y como decía, si hacemos algo malo (ya sea pequeño o grande pero si hacemos algo malo); si nos arrepentimos, Dios nos perdona: Dios nos puede dar su perdón.

El hombre quizás no nos perdone, los hermanos y religiosos de las iglesias quizás no nos perdonen — ¡pero Dios si lo hace!  Si realmente el Señor ve en nuestros corazones arrepentimiento, Dios nos va a perdonar.

Por otro lado hay personas que aparentemente hacen siempre lo bueno, tienen títulos de trabajo impresionantes y tienen un lugar muy honroso en la sociedad.  Quizás hasta donan mucho dinero a los pobres, pero si tienen de verdad el corazón limpio y arrepentido, eso es algo que solo Dios lo sabe, y a Él no le podrán engañar.

Entonces aquí se explica el papel importantísimo que jugó Juan el Bautista. Este es otro Juan.  El que esta escribiendo este libro o evangelio es Juan, el discípulo y apóstol de Jesús, uno de los doce.  Pero aquí estamos hablando de Juan el Bautista, el profeta que preparó el camino del Señor Jesús.

Entonces Juan el Bautista tenía una misión divina, preparar el camino del Señor, la voz que clama en el desierto, arrepentirse de sus pecados (v. 23; Isaías 40:3-5).

Que el Señor bendiga su palabra.

El Verbo de Dios – Capítulo 1: 1-5

Jesús, el Verbo, el Hijo de Dios

1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

¿De quien esta hablando el apóstol Juan aquí? ¿Quién es el verbo?

Una de las primeras cosas que el apóstol quiso decir en su evangelio es que Jesús, el Verbo, era Dios.  Esto era tan importante para Juan que lo quiso mencionar antes que nada; es decir, que aún antes el Señor Jesús estuvo en la tierra hace dos mil años, mucho antes que naciéramos, Él ya era nada menos que Dios mismo.  Cristo siempre existió.

Y por supuesto si esto es importante para Dios, también uno puede esperar que esto seria algo que Satanás, a través de los siglos, a tratado de cambiar para engañar a la gente.  Esto es, para que la gente no crea que Jesús también es Dios, y por consiguiente no se salven.

Por eso es que hay una secta, los Testigos de Jehová, que cambia ligeramente la traducción del primer versículo de Juan para distorsionar su significado.  Ellos en su versión distorsionada de la Biblia, traducen el primer versículo como: “En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios y la Palabra era un dios” (marcado en negrita por motivos de énfasis).

Una parte importante que debemos notar aquí es que este culto religioso traduce que Jesús no era Dios (con “D” mayúscula) sino “un dios” (con una “d” minúscula).  Lo que tratan de hacer aquí es insinuar que Jesús no es Dios, no es parte de la Santa Trinidad, sino que Jesús era algo así como “un” dios pequeñito, de menor rango o categoría.

Esto es, por supuesto, una herejía.

Quizás a alguno de ustedes no les parezca que esta distorsión de la palabra de Dios sea una gran cosa, pero si lo es, porque esta gente también afirma que Jesús es el arcángel Miguel.  Si ellos transmiten esta falsa enseñanza sus seguidores, y estas personas creen que Jesús fue solo un ángel, entonces ellos no pueden creer que Jesús es el Hijo de Dios — y no pueden ser por consiguiente salvos.

Un ángel es solo un ser espiritual que no puede salvar a toda la humanidad de todos los tiempos.

Pero si Jesús realmente es Dios, parte de la Santa Trinidad, entonces podemos estar confiados de que podemos ser salvos si creemos en Él.

Entonces, ¿cómo podemos saber cual de las siguientes dos traducciones es correcta en este versículo? ¿La versión de Reina-Valera (la que tenemos nosotros) o la versión de esta secta (llamada Traducción del Nuevo Mundo)?

Hay una forma bien simple que podríamos hacer usando este primer versículo del evangelio según San Juan.  No necesitamos saber griego para averiguarlo, pero noten que en nuestra traducción de Juan 1:1 vemos que hay dos palabras “Dios”, los cuales ambos están con D mayúscula.

Por otro lado, la otra traducción de esta secta también tiene dos palabras “Dios”, pero una con “D” mayúscula y la otra con “d” mayúscula.  En otras palabras, la traducción de esta secta tiene dos palabras Dios que porque están realmente escritas diferentes, implicando que Dios Padre es Dios (D mayúscula) y Jesús es solo un dios menor (d minúscula).

¿Entonces como sabemos cual de estas versiones es verdadera?  Muy simple, yendo al griego original para ver si estas dos palabras en el capitulo uno versículo uno de San Juan son las mismas o no.  Ahora bien, yo personalmente no se hablar griego para averiguar si estas dos palabras “Dios” son las mismas que se utiliza para describir a Dios Padre y Dios Hijo, pero si hay un libro llamado El Estudio Completo del Nuevo Testamento por Spiros Zodhiates, el cual nos dice la traducción de cada una de estos versículos palabra-por-palabra.

En este libro encontré que la palabra Dios para describir al Padre, al Dios Padre Todopoderoso, es la misma palabra Dios que se utilizo para describir al Verbo, es decir a Jesús.  Es más, el autor de este libro, Spiros Zodhiates, quien es un escolar griego-americano, nos dice la clasificación de esta palabra dada por otro teólogo llamado James Strong.  Este segundo señor clasificó en el siglo 19 todas y cada una de las palabras del Nuevo Testamento, les dio un número, y publico los significados de cada una de estas palabras.

De acuerdo a la concordancia de este señor Strong, la primera palabra “Dios” (Dios el Padre), a la cual le dio el numero 2316, viene de la palabra griega Theós, y también la segunda palabra “Dios” (que se usa para referirse al Hijo, también viene de la palabra Theós, que también es la palabra numero 2316 como esta descrita por el Señor James Strong en su famosa concordancia de la Biblia.

Entonces, ¿Por qué me estoy dando el trabajo de explicar todo esto?  Porque así como les mencione arriba que no todos los libros “cristianos” son necesariamente inspirados por Dios, así también algunas traducciones de la Biblia no son traducciones fieles del griego (en el Nuevo Testamento) o del hebreo o arameo (del Antiguo Testamento).

Por supuesto, las traducciones de la Biblia que tienen aquí en esta prisión, en el LCCC, son todas correctas (al menos que alguien venga y les traiga una versión distorsionada que no sepa yo).  Pero les menciono esto para cuando salgan de esta prisión, deben tener cuidado con lo que le den o regalan, sobre todo si son de sectas o cultos que no son muy conocidas.

Es decir, no siempre es bueno leer todo lo que le dan.  Primero es importante leer bien la Biblia, bajo la dirección del Espíritu Santo, orando primero para que Dios nos de la correcta interpretación; y después cuando ya hayamos leído bien la Biblia, yo creo que seria útil leer también otras publicaciones cristianas.  Porque entonces si vamos a estar preparados para discernir lo bueno con lo malo, lo puro con lo alterado, lo que es de Dios y lo que no lo es.

Ahora leamos los versículos dos y tres:

Versículos 2-3: Cristo lo Creó Todo

2 Este era en el principio con Dios.
3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

Aquí vemos que San Juan continúa hablando del Verbo, de Jesucristo, y dice que Jesús ya existía desde el principio. Desde el principio de la creación del mundo.  Y dice que la creación fue también hecha por Jesús: “Todas las cosas por Él fueron hechas”.

Esto también reafirma que Jesús no fue solo un hombre, como mucha gente por allí cree, sino que Jesús ya existía desde antes de la creación, pues Él es también Dios, también como dice aquí, Dios formo los cielos y la tierra, toda la creación fue hecha por Dios.  El Todopoderoso creó el mundo a través de su Hijo amado, y es el Hijo quien también sustenta todo el universo con su poder (Hebreos 1:3).

Versículos cuatro y cinco:

4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

¿En los versículos 4 y 5 a que se le compara a Jesús, El Cristo?

Se compara con la Vida y la Luz, pues todas las cosas fueron hechas por Jesús, el Hijo de Dios.  Estas son, por supuesto, dos ilustraciones graficas que tienen como función impartir una enseñanza con respecto a la Persona de Jesús.

¿Por qué creen que a Jesús se le compara con la palabra “Vida”?

Porque Dios es vida, lo contrario a muerte.  Además, el Señor esta hablando de la vida eterna, no la vida terrenal que solo es una etapa temporal para nosotros.  Un camino pasajero.  Después de esta vida en la tierra podemos ir solo a dos lugares: al cielo y al infierno (Mateo 7:13-14 PDT).  Eso es lo que dice la Biblia, y por eso podemos estar seguros que estos lugares si existen, que son reales.

¿Por qué sabemos que el cielo y el infierno son lugares reales?  ¡Porque la Biblia lo dice así!  Nuevamente, la Biblia es la palabra de Dios, y Dios no es hombre para que mienta.  Dios nos creó y realmente Él si sabe quienes somos, que hacemos, y a donde nosotros vamos.

Ahora bien, ¿por qué creen que el Apóstol Juan también compara al Señor Jesús con la Luz?

Porque con la luz se puede ver lo que pasa a nuestro alrededor.  Vemos en donde estamos y vemos también hacia donde vamos.  Si no hubiera luz, seria como si fuéramos ciegos.  Lo mismo pasa con la ceguera espiritual.  Si uno no tiene a Cristo en su corazón, es como si fuéramos ciegos espirituales, pero con Jesús a nuestro lado, podemos ver la luz.  La luz verdadera que alumbra los caminos oscuros del hombre, caminos entenebrecidos por el pecado.  Podemos ver en donde estamos y podemos también ver hacia a donde vamos.

Por último, noten por favor que el comienzo de este evangelio es muy similar al comienzo de la Biblia, al comienzo de Génesis 1: 1, pues ambos comienzan con la misma frase: “En el Principio…”. Aquí, es muy posible que el Apóstol Juan estaba tratando de enfatizar una vez más, que Jesús estaba allí, al comienzo de la creación.  Que Jesús es Dios.  Que Jesús es el Creador, no un ser creado.

CMC